martes, 20 de agosto de 2013

A PARTIR DE HOY...

Y a partir de hoy...
me lo voy a tomar todo a risa,
esbozaré mi mejor sonrisa
y saldré con la coraza puesta.

Seré la guerrera que hay en mí,
dispuesta siempre a luchar
por lo que cree y por los demás.

Tomaré de nuevo el timón
y pilotaré la nave,
sorteando tormentas y tempestades. 

Miraré hacia el horizonte,
donde el azul se confunde,
cantando alegre como el pirata,
que por nada, ni nadie se hunde.

Myriam Cobos 

ROSAS BLANCAS Y CABALLOS NEGROS

La delicadeza y la fuerza,
la quietud y el movimiento,
yin y yang de dos opuestos
que buscan el equilibrio.

La belleza y la pasión,
la furia que acompaña
mi deseo desbocado,
la dulzura de encontrarte, corazón.

Para ofrecerte con mis manos,
y brindarte con mis besos,
el más bello regalo de amor.

Myriam Cobos


domingo, 11 de agosto de 2013

PARA SER DAMA O CABALLERO...

No se necesitan ropajes
para ser dama o caballero,
no necesitas escudos, capas,
ni tener mucho dinero.
No necesitas disfraces de otra época
que te recuerden al pasado.
Puedes estar completamente desnudo
y seguir siendo dama o caballero,
porque no es una imagen exterior,
es algo que se lleva dentro.
La honestidad, el coraje y el respeto,
la lealtad, el honor, el conocimiento…
no son parafernalias
que se muestren un momento,
son valores del alma
grabados a fuego lento.
Puedes exhibirte
con plumajes pasajeros
o puedes guardar
tu verdadera imagen,
para quien sepa comprenderlo.
No depende de cómo te vistas
en ese momento,
es cómo eres de verdad, por dentro.
Ser dama o caballero
no es para nada ligero,
es sin lugar a dudas,
un grande y noble sentimiento.

Myriam Cobos




miércoles, 7 de agosto de 2013

EL AGOSTO MÁS LARGO



Este va a ser
el mes de agosto más largo,
el tiempo se ralentiza
y escucho el tic-tac
del reloj en mi cabeza.

Las horas parecen no acabar nunca
y el calor derrite los pensamientos.

Uno, dos, tres, cuatro…
cuento los segundos,
unos llenos de paz y calma,
otros llenos de dudas,
temores y miedos.

Me detengo en cada uno
y una vida entera pasa por ellos.
¿Qué haré para que pase
este duro tormento?

Solo queda volar con la imaginación
hacia mundos inciertos,
esperar que el otoño aparezca
y el viento fresco del norte,
te traiga hacia mí de nuevo.

Myriam Cobos

martes, 6 de agosto de 2013

QUIZÁS ESTÉS...

Dedicada a mi padre, que tanto me enseñó:
 
Quizás estés entre las nubes observando,
o quizás tocando una pieza de música,
o restaurando angelitos de algún retablo,
esos con cara de pillos y cabellos dorados.

Quizás estés jugando partidas de ajedrez,
con rivales  a tu altura.
O quizás  estés entre las estrellas bailando
rock, vals, chachachá o tango.


Quizás estés transmitiendo calma

y buenas dosis de prudencia,
a los que  se sienten desamparados.

Puede también que cuides de los perritos

que se nos fueron al cielo.

Pero no digo quizás…
porque estoy segura, y así lo creo,
que estarás a mi lado esperándome
el día de mi adiós postrero.

Me abrazarás fuertemente,
y me guiarás por ese incierto sendero.
Me llevarás de tu mano,
hasta la entrada misma
de la Eternidad que espero.


Myriam Cobos


sábado, 3 de agosto de 2013

Y SI...



Y si me marcho…
y si me cuelgo la mochila,
la que lleva los sueños y las ilusiones.
Y si despliego las alas y alzo el vuelo
hacia un destino incierto.

Y si empiezo a caminar en otra dirección
a donde me lleve el viento,
sintiendo la brisa en el rostro
con las manos abiertas, recogiendo
margaritas  por el día y por la noche estrellas.

Y si decido emprender la marcha
en un viaje solo de ida, sin regreso,
en soledad, hacia el lugar que quiero,
ignorando en mi libre partida
lo que allá me encuentro.
Y si…me quedo para siempre...
En el mundo de los sueños...


Y si…

Myriam Cobos 

miércoles, 31 de julio de 2013

NUEVAS TECNOLOGÍAS

Facebook se quedó desierto,
vacío de tiernas palabras
que le arrebató el Wasap.
Tecnología mezclada,
confundiendo al corazón.


Habla pantalla habla,
o no me hables, por favor.
¿A quien atiendo primero
al móvil o al ordenador?


Mueves los dedos inquietos,
es dificil decisión,
sigue escribiendo las letras
hasta perder la razón.


Acaricias la pantalla,
con ansiosa devoción,
siento envidia de tu móvil,
porque él me las robó.

Myriam Cobos