lunes, 18 de mayo de 2020

EN EL AJEDREZ


Y la dama cometió un error,
inclinó la cabeza y curiosa se asomó,
disimulando, discreta, 
mirando a su alrededor,
quedó en pasmado silencio,
con lo  que su mirada encontró.
Era el alfil del rey, 
que en descarado ademán,
a ella también miró,
y sus ojos se cruzaron,
con total fascinación.
Comenzaron a moverse los peones,
mientras estáticos aun quedaban,
realeza, caballos y torres.
Salta un caballo al ataque, 
contraataca la defensa,
ya no hay vuelta atrás, 
se están moviendo las piezas.
Sale gallardo el alfil,
en defensa de su rey,
la reina desde su puesto observa, 
lo que teme acontecer.
El alfil está en peligro, 
ella le va a defender.
Se adentra en terreno enemigo 
y una torre se va a comer,
pero la dama enemiga, 
al ver su debilidad,
ataca en cruel venganza, 
sin pensarlo y sin piedad.
No contenta con la afrenta, 
su rival da jaque al rey,
y la dama aún doliente, 
por su honor, se dispone a defender.
Hace un escudo con su figura, 
deseando perecer,
es rápidamente abatida, 
muerta reina y muerto alfil.
Fuera del tablero, 
la dama y el caballero,
se empiezan a conocer,
desean ambos que tarde mucho
el jaque mate a su rey.

Myriam Caterina


 







sábado, 9 de mayo de 2020

SER TU FUENTE


Quiero que me hables del amor,
del pájaro fugaz
que se posa en la rama de tu patio.

Quiero que desnudes mi inocencia,
que me traslades con tus palabras
hasta el monte del Olimpo.

Ser tu fuente, que seas mi río.

Tiempo aciago
que nos tocó vivir,
prohibido para los amantes,
suspenso en la asignatura
de la libertad.

Myriam Caterina
Fotografía propiedad de Myriam Cobos


jueves, 7 de mayo de 2020

¡TÚ PUEDES!


Cuánto camino
nos queda aún por andar,
aunque perdimos parte
de la suela  del zapato
en el intento incesante
de buscar el camino correcto.

¿Cuánto tiempo
queda para realizar nuestra misión,
aquella que desde niños soñábamos
entre cuentos y dulces tardes de juegos?

Encontré esta tarde
sentada en la hierba fresca,
una nueva razón para seguir viviendo,
en los grandes movimientos de las nubes
y en los valientes pasos de una hormiga.
,
Encontré un motivo
por el que seguir luchando:
¡Estoy aquí!
Recibí un mensaje:
¡Tú puedes!

Myriam Caterina

Fotografía propiedad de Myriam Cobos



lunes, 4 de mayo de 2020

MIS HIJAS

Dos soles iluminan mi vida,
me calientan, me abrazan, 

me iluminan cada día con su sonrisa,
con sus ojos de bondad 

y sus gestos amorosos.
Dos regalos que me tenía

preparada la vida ,
para hacer 
que mi soledad 
se acompañara 
de dos corazones nobles.
Amables, bondadosas,
sabias y guerreras, 

mujeres luchadoras 
de corazón tierno,
inteligentes y solidarias,
orgullo de su madre

y de cualquiera que las conozca.
Despiertan a la vida, 

con sus luces y sus sombras, 
habiendo pasado momentos difíciles,
supervivientes de muchas batallas,
mujeres fuertes y sentidas.
Deseo con todo mi amor, 

que sean siempre libres
y en esa libertad 

de querer lograr sus sueños,
sean realmente felices.


Myriam Caterina
Fotografía propiedad de Myriam Cobos



martes, 28 de abril de 2020

TODO CAMBIA


Cambia, todo cambia,
lo que era hoy,
ya no es mañana.
ya no existe 
lo que antes pensabas,
ni te acuna el mismo viento
por las mañanas.
El agua que pasaba 
por el viejo puente, 
ya no es la que tú viste,
se marchó hacia el mar 
a favor de la corriente.
Todo cambia en un día, 
en una hora, en un instante,
para bien o para mal, 
nunca deja de cambiar.

Myriam Caterina
Fotografía propiedad de Myriam Cobos


lunes, 20 de abril de 2020

FANTASMAS DEL PASADO

A veces...
regresan los fantasmas,
se meten en tu cabeza
y desde allí,
te recorren palmo a palmo
hasta hacerse con tu cuerpo,
con tu ánimo,
con tus ganas de vivir.

A veces...
los fantasmas tienen nombre
y tienen cargo,
tienen poder para seguir presentes,
aunque ya no estén.

A veces...
los fantasmas del pasado
te sumen en la decepción
más absoluta
y desde la distancia que separa
kilómetros de olvido,
te siguen golpeando.

Myriam Caterina
Fotografía propiedad de Myriam Cobos


sábado, 18 de abril de 2020

LA LUNA DE AQUELLA PLAYA


Mirando cómo el mar mece la luna
en las cálidas noches de agosto,
bucean en él los amantes hasta
el fondo de sus almas.

Recorriendo los instantes
que el silencio les permite,
creando instantes imborrables
con la magia de sus besos.

Vuelvo a aquella playa
de arena fina y agua turquesa,
con la imaginación 
de mi pensamiento.

Sentada en la orilla observo
el vaivén de las olas,
con los ojos cerrados
y la cara al viento.

Me veo sentada en aquella arena
en la que se quedaba marcada
la huella de nuestros cuerpos.

Y sin poderlo evitar,
un gran suspiro del alma
se escapa hacia mar adentro.

Myriam Caterina 
Fotografía propiedad de Myriam Cobos