Mis versos son instantes de emoción, sensación y sentimiento.
viernes, 27 de noviembre de 2020
ESPINOS DE CRISTAL
miércoles, 18 de noviembre de 2020
EL REFUGIO DE UN LIBRO
Veo personas refugiadas en las historias de un libro, inmersas en las palabras, en esas letras que, quizás, ni siquiera están viendo. Su cuerpo está presente, pero su mente viaja por los los recuerdos del ayer.
domingo, 20 de septiembre de 2020
QUÉ NOS SALVE LA POESÍA
Qué nos salve la poesía,
de morir en
el intento
de
sobrevivir a un mundo de injusticias.
Qué nos
salve la poesía,
de naufragar
en el mar de la vorágine
que provocan
las malas energías.
Qué nos
salve la poesía,
de
desfallecer cuando las ganas
se nos
hunden bajo tierra.
Cuando
sientas que se te acaba la vida,
mira al
cielo y lanza este grito de guerra:
¡Qué nos
salve la poesía!
Myriam
Caterina
Fotografía propiedad de Myriam Cobos
sábado, 19 de septiembre de 2020
De Madrid...
Ese cielo de Madrid que se desploma, que cae estruendoso sobre la acera, ese Madrid preotoñal que te despierta los sabores de una nostalgia imperecedera. Ese Madrid susurra, clama, cacerolea, aplaude... cuando llega la ocasión .
Golpeado, alabado, denostado, amado, odiado, añorado...ese Madrid del que quieres marchar y al que quieres volver con las mismas ganas.
Todos son Madrileños, aunque hayan nacido a mil kilómetros. Madrid es de quienes van al trabajo en metro, de quienes juegan en sus parques, de quienes limpian sus calles y celebran reuniones en las terrazas de sus numerosos bares.
En Madrid nos quejamos de los atascos, las aglomeraciones, de la suciedad, los coches, las colas, la contaminación, los políticos, las prisas, las sirenas, el estrés, las voces...
Deseamos huir de ese alboroto, pero cuando nos vamos lejos, y han pasado algunos días, un gusanillo empieza a subir desde el estómago al corazón, y por muy bien que estés, tu alma te grita: !Quiero volver a casa!
lunes, 7 de septiembre de 2020
LE DIJO LA TIERRA AL MAR:
Le dijo la tierra al mar:
domingo, 6 de septiembre de 2020
MI PATIO
"Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero", decía Antonio Machado.
Mi infancia son también recuerdos de un patio,
de Madrid, no de Sevilla.
El patio de mi abuela,
donde maduraban los higos en la higuera
y las uvas en la parra,
donde un peral daba peritas de San Juan
y se adelantaba a todos en primavera.
Un patio que olía a jazmines,
rosas, alhelíes y yerbabuena.
Un patio con una fuente
y un tablero de ajedrez
dibujado con losetas.
Un patio donde, en una hamaca
en las siestas de verano,
miraba las nubes y soñaba...
Donde una nutrida fauna de caracoles,
hormigas, y arañas,
en mi soledad me acompañaban.
No te resulte extraño,
que para la vejez,
quiera pasar mis días
en una casita con patio,
y aunque te cause risa,
como yo suelo decir,
en un patio con casa.
Myriam Caterina
martes, 11 de agosto de 2020
60 ESCALONES
60 escalones lleva
la calle de la Soledad.






